Nikola Tesla
Cualquier persona, en mar o en tierra, con un aparato sencillo y barato que cabe en un bolsillo, podrá recibir noticias de cualquier parte del mundo o mensajes particulares destinados sólo al portador. La Tierra, pues, se asemejaría a un inconmensurable cerebro capaz de emitir una respuesta desde cualquier punto.
