
La verdad es que amamos la vida, no porque estemos acostumbrados a la vida, sino porque estamos acostumbrados al amor.

Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día.

El Mundo está sediento de Amor: aplácalo.

El verdadero amor no se conoce por lo que exige, sino por lo que ofrece.

Hay un secreto para vivir feliz con la persona amada: no pretender cambiarla.

El amor es como Don Quijote: cuando recobra el juicio es para morir.

Después de un tiempo aprendes la sutil diferencia entre sostener una mano y encadenar un alma.

El amor es la respuesta, pero, mientras esperas la respuesta, el sexo hace algunas muy buenas preguntas.

La magia del primer amor consiste en nuestra ignorancia de que pueda tener fin.

El verdadero milagro de la vida no es encontrarse con uno mismo, que después de todo no es más que una paradoja de quinta… Lo importante es encontrarse con alguien.