
Vivimos en un mundo donde nos escondemos para hacer el amor, mientras la violencia se practica a plena luz del día.

Cuando los elefantes luchan, es la hierba la que sufre.

Un imperio fundado por la guerra ha de mantenerse por la guerra.

Tengo una solución para el problema de las bombas atómicas: desháganse de ellas.

Puedo imaginar un mundo sin guerra, un mundo sin odio… Y puedo imaginarnos atacando ese mundo, porque ellos ni se lo esperan.

A veces pienso que la guerra es la forma en que Dios nos enseña geografía.